sábado, 27 de octubre de 2012
Egipto Antiguo
EL EGIPTO ANTIGUO
DESCUBRE SUS SECRETOS EN NUESTRO BLOG
Toda la historia del Antiguo Egipto con fotografías documentales y texto una nueva forma de ver la historia mas fascinante de una forma más moderna.
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sábado, 13 de octubre de 2012
INFRAMUNDO EGIPCIO
EL LIBRO DE LAS PUERTAS
De todos los antiguos documentos provenientes del Antiguo Egipto, el Libro de las puertas es uno de los más fascinantes. Se trata de un texto sagrado, la principal guía del más allá, que narra la odisea del espíritu del difunto en la Duat, el inframundo egipcio.
Cada una de las puertas está custodiada por una divinidad femenina distinta, que debe ser reconocida por el difunto. Este viaje está íntimamente ligado a la trayectoria del Sol durante la noche. Transcurre durante las doce horas nocturnas, con una puerta para cada hora, por lo que se las conoce como “las Doce Puertas”.
Según el texto, hay quienes lograrán pasar las puertas sin inconvenientes, mientras que otros serán presos de un lago de fuego, un elemento común en los inframundo de muchas mitologías.
Las divinidades de cada puerta se diferencias entre sí por el color de sus vestidos, pero todas mantienen una misma iconografía, representándolas coronadas con estrellas. Si bien cada una tiene un título diferente, no se las ha podido identificar con ninguna diosa de la mitología, por lo que existe la teoría de que se trata de figuras alegóricas. Éstas representarían el ciclo nocturno, simbolizando la principal estrella que se hace visible a cada hora de la noche.
Uno de las partes más curiosas e interesantes del Libro de las puertas es quizás la que hace referencia a las diferentes etnias que los egipcios conocían, a saber, cuatro razas que ellos diferenciaban: egipcios, asiáticos, libios y nubios, y que aparecen ilustrados en una procesión entrando en la Duat, como se puede ver en la tumba del faraón Seti I. Cabe mencionar que al igual que los demás libros que tratan acerca del otro mundo, el Libro de las puertas derivan en de las imágenes y textos que se grabaron en las cámaras funerarias de diversas tumbas de trabajadores especializados, nobles y faraones.
De todos los antiguos documentos provenientes del Antiguo Egipto, el Libro de las puertas es uno de los más fascinantes. Se trata de un texto sagrado, la principal guía del más allá, que narra la odisea del espíritu del difunto en la Duat, el inframundo egipcio.
El Libro de las puertas pertenece a Imperio Nuevo, que se desarrolló entre los años 1550 y 1070 a.C. En el texto se dice que el espíritu debe traspasar diferentes puertas a lo largo de su viaje al más allá junto con el dios sol para poder alcanzar la anhelada resurrección.
Cada una de las puertas está custodiada por una divinidad femenina distinta, que debe ser reconocida por el difunto. Este viaje está íntimamente ligado a la trayectoria del Sol durante la noche. Transcurre durante las doce horas nocturnas, con una puerta para cada hora, por lo que se las conoce como “las Doce Puertas”.
Según el texto, hay quienes lograrán pasar las puertas sin inconvenientes, mientras que otros serán presos de un lago de fuego, un elemento común en los inframundo de muchas mitologías.
Las divinidades de cada puerta se diferencias entre sí por el color de sus vestidos, pero todas mantienen una misma iconografía, representándolas coronadas con estrellas. Si bien cada una tiene un título diferente, no se las ha podido identificar con ninguna diosa de la mitología, por lo que existe la teoría de que se trata de figuras alegóricas. Éstas representarían el ciclo nocturno, simbolizando la principal estrella que se hace visible a cada hora de la noche.
Uno de las partes más curiosas e interesantes del Libro de las puertas es quizás la que hace referencia a las diferentes etnias que los egipcios conocían, a saber, cuatro razas que ellos diferenciaban: egipcios, asiáticos, libios y nubios, y que aparecen ilustrados en una procesión entrando en la Duat, como se puede ver en la tumba del faraón Seti I. Cabe mencionar que al igual que los demás libros que tratan acerca del otro mundo, el Libro de las puertas derivan en de las imágenes y textos que se grabaron en las cámaras funerarias de diversas tumbas de trabajadores especializados, nobles y faraones.
CLEOPATRA REINA DE EGIPTO
CLEOPATRA REINA DE EGIPTO
Cleopatra, y con sólo nombrarla nos situamos en el Antiguo Egipto. Si nos sometemos al rigor histórico encontraremos que esa reina que se a transformado en todo un icono es exactamente Cleopatra VII.
Cleopatra, y con sólo nombrarla nos situamos en el Antiguo Egipto. Si nos sometemos al rigor histórico encontraremos que esa reina que se a transformado en todo un icono es exactamente Cleopatra VII.
Es decir que hubo seis antes que ella que llevaron tal nombre y que no contaron con la fama de esta. ¿Por qué? En parte por lo que ya dijimos al comienzo, pero también por las características que la dama ostentaba.
La séptima Cleopatra de la dinastía Lágida, la última y la más poderosa, accedió al trono el imperio a los 17 años. Como se acostumbraba en aquella cultura, se casó con su hermano Tolomeo que por entonces tenía apenas 12 años.
Era el año 51 a.C cuando Tolomeo XII Auletes padre de Cleopatra y Tolomeo, unidos en matrimonio, murió dejando el imperio a manos de sus hijos. Desde entonces ambos se enfrentaron por el poder en un lucha que terminaría ganando la joven.
Durante su reinado, Cleopatra VII intentó por todos los medios de reafirmar la independencia de Egipto ante el poderosísimo imperio Romano, pero su historia ligada a las tierras de los Césares es de una complejidad política digna de los tiempos que corren.
En principio, desterrada por su hermano Tolomeo, se valió de su poder de seducción para atraer los favores del por entonces general del ejercito romano Cayo Julio César con quién tuvo un hijo al que llamaron Cesarión.
Cuenta la leyenda que ella se presentó desnuda ante el general romano para conseguir su apoyo en la batalla por el poder que estaba librando contra sus enemigos internos. Saber si se presentó o no desnuda, es lo de menos, pues igualmente consiguió lo que buscaba: volver al trono de Egipto.
Cleopatra dio a luz a Cesarión en el 47 aC y fue a Roma donde el padre de aquella criatura había sido nombrado "Imperator". Tras el asesinato de Julio César, el ambiente político de Roma no era el ideal para que permanezca allí la joven madre y su hijo (ilegítimo para las leyes romanas).
Cleopatra volvió inmediatamente a Egipto para hacer asesinar a su hermano y asociar al trono a Cesarión.
De la morena de pelo negro son pocos los datos fehacientes que podemos brindar sobre sus dotes físicos. Aunque no así de su inteligencia política y de su capacidad de seducción, quizás basada únicamente en una desfachatez y una moral "flexible" para la época, pero sumamente efectiva para sus propositos.
En el 41 a.C cayó bajo sus encantos Marco Antonio, con quién protagonizó un verdadero romance de película. Fría y calculadora en muchos aspectos, logró que el gobernador de la parte oriental del imperio romano pusiera a su disposición las victorias obtenidas.
Fue con Marco Antonio con quien conquistó los territorios de Chipre, Fenicia, Cicilia, Arabia y parte de Judea, para el imperio egipcio.
En Roma no se veía con buenos ojos las conquistas que Marco Antonio y su reina estaban llevando a cabo. Entonces el Senado Romano le declaró la guerra a la pareja. Las tropas del Emperador César Augusto terminaron por derrotarlos en la batalla de Accio (31 aC) y Marco Antonio y Cleopatra regresaron a Alejandría donde tomaron la resolución de terminar con sus vidas.
Lista para el suicidio, la historia dice que la llamada Reina del Nilo, utilizó el veneno de un áspid (pequeña serpiente muy venenosa de las que abundaban en los desiertos de oriente).
Cleopatra, y con sólo nombrarla nos situamos en el Antiguo Egipto. Si nos sometemos al rigor histórico encontraremos que esa reina que se a transformado en todo un icono es exactamente Cleopatra VII.
Cleopatra, y con sólo nombrarla nos situamos en el Antiguo Egipto. Si nos sometemos al rigor histórico encontraremos que esa reina que se a transformado en todo un icono es exactamente Cleopatra VII.
Es decir que hubo seis antes que ella que llevaron tal nombre y que no contaron con la fama de esta. ¿Por qué? En parte por lo que ya dijimos al comienzo, pero también por las características que la dama ostentaba.
La séptima Cleopatra de la dinastía Lágida, la última y la más poderosa, accedió al trono el imperio a los 17 años. Como se acostumbraba en aquella cultura, se casó con su hermano Tolomeo que por entonces tenía apenas 12 años.
Era el año 51 a.C cuando Tolomeo XII Auletes padre de Cleopatra y Tolomeo, unidos en matrimonio, murió dejando el imperio a manos de sus hijos. Desde entonces ambos se enfrentaron por el poder en un lucha que terminaría ganando la joven.
Durante su reinado, Cleopatra VII intentó por todos los medios de reafirmar la independencia de Egipto ante el poderosísimo imperio Romano, pero su historia ligada a las tierras de los Césares es de una complejidad política digna de los tiempos que corren.
En principio, desterrada por su hermano Tolomeo, se valió de su poder de seducción para atraer los favores del por entonces general del ejercito romano Cayo Julio César con quién tuvo un hijo al que llamaron Cesarión.
Cuenta la leyenda que ella se presentó desnuda ante el general romano para conseguir su apoyo en la batalla por el poder que estaba librando contra sus enemigos internos. Saber si se presentó o no desnuda, es lo de menos, pues igualmente consiguió lo que buscaba: volver al trono de Egipto.
Cleopatra dio a luz a Cesarión en el 47 aC y fue a Roma donde el padre de aquella criatura había sido nombrado "Imperator". Tras el asesinato de Julio César, el ambiente político de Roma no era el ideal para que permanezca allí la joven madre y su hijo (ilegítimo para las leyes romanas).
Cleopatra volvió inmediatamente a Egipto para hacer asesinar a su hermano y asociar al trono a Cesarión.
De la morena de pelo negro son pocos los datos fehacientes que podemos brindar sobre sus dotes físicos. Aunque no así de su inteligencia política y de su capacidad de seducción, quizás basada únicamente en una desfachatez y una moral "flexible" para la época, pero sumamente efectiva para sus propositos.
En el 41 a.C cayó bajo sus encantos Marco Antonio, con quién protagonizó un verdadero romance de película. Fría y calculadora en muchos aspectos, logró que el gobernador de la parte oriental del imperio romano pusiera a su disposición las victorias obtenidas.
Fue con Marco Antonio con quien conquistó los territorios de Chipre, Fenicia, Cicilia, Arabia y parte de Judea, para el imperio egipcio.
En Roma no se veía con buenos ojos las conquistas que Marco Antonio y su reina estaban llevando a cabo. Entonces el Senado Romano le declaró la guerra a la pareja. Las tropas del Emperador César Augusto terminaron por derrotarlos en la batalla de Accio (31 aC) y Marco Antonio y Cleopatra regresaron a Alejandría donde tomaron la resolución de terminar con sus vidas.
Lista para el suicidio, la historia dice que la llamada Reina del Nilo, utilizó el veneno de un áspid (pequeña serpiente muy venenosa de las que abundaban en los desiertos de oriente).
Así terminó la vida de aquella enigmática dama que para algunos sólo fue una exótica señorita que solía bañarse en leche de cabra.
Lo cierto es que la Reina del Nilo ya sospechaba y, de hecho, ejercía el poder que una mujer desprejuiciada e inteligente (más allá de las valoraciones morales que cada uno pueda hacer del caso) tiene en sus manos cuando su objetivo es claro.
Valiéndose de su capacidad de seducción y echando el ojo sobre personajes verdaderamente influyentes para la época: la fama de Cleopatra, la séptima, llega hasta nuestros días.
Nació en Alejandría en el 69 a.C y murió en la misma ciudad en el año 31 a.C.
Tanto su vida como su muerte fueron el resultado de una existencia en donde puso todo en juego. A los 17 fue reina, se mantuvo 22 años en el poder y a los 39 ya había vivido demasiado.
Cuál habrá sido su último pensamiento antes de que el veneno mortal ejerciera su efecto definitivo, será otro de los infinitos misterios que la historia no debela ni lo hará jamás; o sí prefieren: otro de los misterios que permanecerán por siempre custodiados por el paisaje del delta del Nilo o de las arenas del desierto egipcio.
Lo cierto es que la Reina del Nilo ya sospechaba y, de hecho, ejercía el poder que una mujer desprejuiciada e inteligente (más allá de las valoraciones morales que cada uno pueda hacer del caso) tiene en sus manos cuando su objetivo es claro.
Valiéndose de su capacidad de seducción y echando el ojo sobre personajes verdaderamente influyentes para la época: la fama de Cleopatra, la séptima, llega hasta nuestros días.
Nació en Alejandría en el 69 a.C y murió en la misma ciudad en el año 31 a.C.
Tanto su vida como su muerte fueron el resultado de una existencia en donde puso todo en juego. A los 17 fue reina, se mantuvo 22 años en el poder y a los 39 ya había vivido demasiado.
Cuál habrá sido su último pensamiento antes de que el veneno mortal ejerciera su efecto definitivo, será otro de los infinitos misterios que la historia no debela ni lo hará jamás; o sí prefieren: otro de los misterios que permanecerán por siempre custodiados por el paisaje del delta del Nilo o de las arenas del desierto egipcio.
viernes, 12 de octubre de 2012
FARAON KEOPS
EL FARAON KEOPS
Jufu (ḫwfw en egipcio antiguo), Jéops (Χέοψ en griego), más conocido como Keops, fue el segundo faraón de la cuarta dinastía, perteneciente al Imperio Antiguo de Egipto. Reinó de ca. 2579 a 2556 a. C.1
En la Lista Real de Abidos y la Lista Real de Saqqara se le denomina Jufu. Llamado Jeops (Χέοψ) por Heródoto, y Sufis (Σοῦφις) por Manetón, Julio Africano, Eusebio de Cesarea y Jorge Sincelo. Se han encontrado cartuchos dibujados en la Gran Pirámide de Guiza con su nombre Jufu y el que pudiera ser su epíteto: Jnum-Jufu, «el dios Jnum me protege».
Parece constatarse que durante el reinado de Jufu la monarquía alcanzó su mayor poder, como puede apreciarse por las disposiciones adoptadas durante su reinado, tendentes hacia la concentración total del poder en torno al faraón. Entre dichas disposiciones destacó el reforzamiento del cargo de chaty, nombrado personalmente por el propio faraón, asegurándose así el control casi absoluto sobre todos los estamentos del primer gran estado absolutista conocido.
Manetón comentó: Sufis se ensoberbeció contra los dioses aunque, después, compuso el Libro Sagrado, que los egipcios tienen en gran estima.
Keops fue venerado como un dios, en siglos posteriores, durante el periodo tardío de Egipto
Según Heródoto: Keops mandó construir la Gran Pirámide de Guiza, llegando incluso a prostituir a su propia hija, para así obtener fondos con los que construir su pirámide... en su época todos los templos estaban cerrados al culto y Egipto se encontraba en la mayor indigencia, siendo detestado por los egipcios.
Se data su finalización hacia el año 2570 a. C. Su nombre era El Horizonte luminoso de Jufu.
Si Keops ordenó erigir la Gran Pirámide, no lo hizo con esclavos, como se había pensado durante mucho tiempo, sino con trabajadores altamente cualificados, comandados por capataces de considerables conocimientos en geometría, estereotomía (arte de cortar la piedra), astronomía, etc. Por ello, es probable que no haya sido la construcción de la pirámide la causa del descrédito del reinado de Jufu, sino las medidas administrativas y religiosas adoptadas por este rey, que influyeron muy negativamente en la tradición egipcia posterior, empeorando con el paso de los siglos la imagen de Jufu.
Jufu (ḫwfw en egipcio antiguo), Jéops (Χέοψ en griego), más conocido como Keops, fue el segundo faraón de la cuarta dinastía, perteneciente al Imperio Antiguo de Egipto. Reinó de ca. 2579 a 2556 a. C.1
En la Lista Real de Abidos y la Lista Real de Saqqara se le denomina Jufu. Llamado Jeops (Χέοψ) por Heródoto, y Sufis (Σοῦφις) por Manetón, Julio Africano, Eusebio de Cesarea y Jorge Sincelo. Se han encontrado cartuchos dibujados en la Gran Pirámide de Guiza con su nombre Jufu y el que pudiera ser su epíteto: Jnum-Jufu, «el dios Jnum me protege».
Posiblemente, fue hijo del faraón Seneferu y de la reina Hetepheres I. Se casó con Meretites y Henutsen, ambas enterradas en pequeñas pirámides, junto a la Gran Pirámide de Guiza. Parece que el hijo mayor de Keops, Kauab, no vivió para sucederle, y tras la muerte del faraón la familia se dividió en tres linajes, del tercero de los cuales surgió Jafra (Kefrén en griego). Le sucedieron cuatro de sus hijos: Dyedefra, Jafra (Kefrén), Dyedefhor y Baefra, que reinaron uno tras otro a la muerte de su padre.
Parece constatarse que durante el reinado de Jufu la monarquía alcanzó su mayor poder, como puede apreciarse por las disposiciones adoptadas durante su reinado, tendentes hacia la concentración total del poder en torno al faraón. Entre dichas disposiciones destacó el reforzamiento del cargo de chaty, nombrado personalmente por el propio faraón, asegurándose así el control casi absoluto sobre todos los estamentos del primer gran estado absolutista conocido.
Manetón comentó: Sufis se ensoberbeció contra los dioses aunque, después, compuso el Libro Sagrado, que los egipcios tienen en gran estima.
Keops fue venerado como un dios, en siglos posteriores, durante el periodo tardío de Egipto
Se data su finalización hacia el año 2570 a. C. Su nombre era El Horizonte luminoso de Jufu.
jueves, 11 de octubre de 2012
PIRAMIDE DE KEFREN
PIRAMIDE DE KEFREN
Altura actual: 143,49 m
Lado de la base: 215,25 m, 412 codos
Pendiente, ángulo: 53º 07' 48" 21 dedos/codo
Volumen: 2.216.240 m³ 15.509.027 codos cúbicos, o 23.255.404 jar.
Es la primera gran pirámide que se construyó basándose en el triángulo sagrado egipcio de proporciones 3-4-5.
La pirámide de Jafra (Kefrén, nombre helenizado) es una pirámide de Egipto perteneciente a la Necrópolis de Guiza. Fue erigida en la meseta de Guiza, junto a la de su "padre" Keops (según Heródoto). Se data en el siglo XXVI a. C
En épocas antiguas fue denominada la Gran Pirámide, debido a que parecía ser más alta que la pirámide de Keops. Este efecto es debido a que se encuentra situada en un nivel más alto de la meseta, y presenta un ángulo más inclinado en sus caras, el ángulo sagrado egipcio, utilizado en algunas pirámides posteriores. Actualmente, la pirámide de Kefren es más alta que la pirámide de Keops debido a que la cúspide de esta última se ha erosionado
Dimensiones
Altura total original: 143,49 m, 275 codosAltura actual: 143,49 m
Lado de la base: 215,25 m, 412 codos
Pendiente, ángulo: 53º 07' 48" 21 dedos/codo
Volumen: 2.216.240 m³ 15.509.027 codos cúbicos, o 23.255.404 jar.
Es la primera gran pirámide que se construyó basándose en el triángulo sagrado egipcio de proporciones 3-4-5.
miércoles, 10 de octubre de 2012
DIOS ANUBIS
DIOS ANUBIS
SU NOMBRE:
Impu ( o Anubis en griego, que se traduce por *perro joven* o *ser joven)
SUS ATRIBUTOS DIVINOS:
Anubis tiene pocos emblemas propios: el cetro uas y sobre todo, la cruz de la vidaanj. Esta cruz no es propia de Anubis pero está perfectamente justificada, ya que él es un pasaje obligado hacia la nueva vida.
SU ANIMAL:
El perro negro, pero tambien el chacal, y hasta el lobo africano, porque los tres están más o menos asociados en el bestiario egipcio.
SU ELEMENTO:
La Tierra
UN COLOR:
El negro en Egipto, no es signo de duelo sino de renacimiento, por lo tanto, de esperanza.
SUS FIESTAS:
Anubis no pareciera tener fiestas que se celebraran de manera regular en todo el pais. Se le honraba en numerosas necrópolis y, por supuesto, se lo veneraba en cada embalsamamiento. Tambien puede decirse que no pasaba un dia sin que se rezara intensamente a Anubis.
SUS TEMPLOS:
En todas partes tenia reservados lugares de culto, en especial a la entrada de la necrópolis. Su culto parece haber sido muy intenso en Deir-Rifeh y, sobre todo, en Sharuna, donde se descubrió una necrópolis de perros. Pero su principal lugar de adoración fué Asiut (la Cinópolis griega que se traduce por *Ciudad de los perros*).
Recibió los nombres de "Señor de los Occidentales", tomado de Jenti-Amentiu, y "El que abre las puertas de abajo", o "Señor del Pais sagrado" (como guardián de las puertas de la Duat), en Abydos, "Señor de Rosetau", en Menfis, "Señor de las cavernas", en Assiut, en referencia al mundo de los muertos, como patrón de dichas necrópolis. A partir del Reino Nuevo es llamado también "El que cuenta los corazones", ya que Anubis imponía las manos al difunto para quitarle el corazón y llevarlo al juicio, donde será pesado bajo su vigilancia; en su lugar le pone un amuleto en forma de escarabajo. Asimismo era el dios al que se rogaba para que actuaran los sortilegios amorosos, en la Baja Epoca. Debido a su parentesco con la vaca sagrada, lleva el título de "Señor de las vacas lecheras" y, en Meroe, es frecuente encontrarlo haciendo donaciones de leche junto a Isis en las mesas de ofrendas.
Se le representaba como hombre con cabeza de chacal, sosteniendo el cetro real; su cara es de color negro, por el color de la putrefacción de los cuerpos, de la tierra fértil, símbolo de resurrección. Ocasionalmente aparece como un perro que acompaña a Isis. La asociación con el chacal se debe, probablemente, al hábito de los chacales de desenterrar las tumbas para alimentarse. Rindiéndole culto esperaban invocarlo para proteger a los difuntos. Según Plutarco cuando Neftis engendró a Anubis, su hermana Isis lo reconoció. Neftis representa lo existente bajo tierra, lo que no se ve e Isis lo contrario, lo que se ve. Anubis es el punto de unión entre ambas zonas, el horizonte, y se le representa como un perro porque estos ven tanto en las tinieblas como en la luz. Poco frecuente es su aspecto en forma de serpiente y aparece como tal en Heliópolis.
SU NOMBRE:
Impu ( o Anubis en griego, que se traduce por *perro joven* o *ser joven)
SUS ATRIBUTOS DIVINOS:
Anubis tiene pocos emblemas propios: el cetro uas y sobre todo, la cruz de la vidaanj. Esta cruz no es propia de Anubis pero está perfectamente justificada, ya que él es un pasaje obligado hacia la nueva vida.
SU ANIMAL:
El perro negro, pero tambien el chacal, y hasta el lobo africano, porque los tres están más o menos asociados en el bestiario egipcio.
SU ELEMENTO:
La Tierra
UN COLOR:
El negro en Egipto, no es signo de duelo sino de renacimiento, por lo tanto, de esperanza.
SUS FIESTAS:
Anubis no pareciera tener fiestas que se celebraran de manera regular en todo el pais. Se le honraba en numerosas necrópolis y, por supuesto, se lo veneraba en cada embalsamamiento. Tambien puede decirse que no pasaba un dia sin que se rezara intensamente a Anubis.
SUS TEMPLOS:
En todas partes tenia reservados lugares de culto, en especial a la entrada de la necrópolis. Su culto parece haber sido muy intenso en Deir-Rifeh y, sobre todo, en Sharuna, donde se descubrió una necrópolis de perros. Pero su principal lugar de adoración fué Asiut (la Cinópolis griega que se traduce por *Ciudad de los perros*).
Recibió los nombres de "Señor de los Occidentales", tomado de Jenti-Amentiu, y "El que abre las puertas de abajo", o "Señor del Pais sagrado" (como guardián de las puertas de la Duat), en Abydos, "Señor de Rosetau", en Menfis, "Señor de las cavernas", en Assiut, en referencia al mundo de los muertos, como patrón de dichas necrópolis. A partir del Reino Nuevo es llamado también "El que cuenta los corazones", ya que Anubis imponía las manos al difunto para quitarle el corazón y llevarlo al juicio, donde será pesado bajo su vigilancia; en su lugar le pone un amuleto en forma de escarabajo. Asimismo era el dios al que se rogaba para que actuaran los sortilegios amorosos, en la Baja Epoca. Debido a su parentesco con la vaca sagrada, lleva el título de "Señor de las vacas lecheras" y, en Meroe, es frecuente encontrarlo haciendo donaciones de leche junto a Isis en las mesas de ofrendas.
Se le representaba como hombre con cabeza de chacal, sosteniendo el cetro real; su cara es de color negro, por el color de la putrefacción de los cuerpos, de la tierra fértil, símbolo de resurrección. Ocasionalmente aparece como un perro que acompaña a Isis. La asociación con el chacal se debe, probablemente, al hábito de los chacales de desenterrar las tumbas para alimentarse. Rindiéndole culto esperaban invocarlo para proteger a los difuntos. Según Plutarco cuando Neftis engendró a Anubis, su hermana Isis lo reconoció. Neftis representa lo existente bajo tierra, lo que no se ve e Isis lo contrario, lo que se ve. Anubis es el punto de unión entre ambas zonas, el horizonte, y se le representa como un perro porque estos ven tanto en las tinieblas como en la luz. Poco frecuente es su aspecto en forma de serpiente y aparece como tal en Heliópolis.
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